Antes de que alguien lea esto es mi deber decir que lo que voy a escribir a continuación iba a ser algo entre el apartado de notas de mi agenda del curso 2009-2010 y yo. Nunca se me ha dado bien pensar, no soy una persona que tenga la cabeza amueblada. Me paso el día intentando hacerlo pero a la hora de la verdad me dejo llevar por mis impulsos. Normalmente el protocolo es decirle a una de las personas en quién más confío, llamémosle "lobo", que se prepare para leer un tochazo, y a partir de ahí soltar todo lo que pienso sin ningún criterio y de forma totalmente anárquica para que ordene mis ideas como quien recibe diez puzzles mezclados de 1000 piezas cada uno y se propone acabarlos antes de que se haga de noche. Hoy lo he intentado pero no he sabido qué decirle, me he dado cuenta de que esta vez tenía que hacerlo yo porque influyen demasiados factores difíciles de valorar por otra persona. Así que nada, he cogido un boli y la primera agenda que he visto y he asumido el reto. A los 2 minutos ya había dejado la primera hoja inservible. Yo y mi manía de pintar líneas que no significan nada. Me lo he querido tomar en serio y he empezado a escribir todo lo que me preocupa, pero no ha dado resultado así que he pasado a redactar una carta con lo que quería decir. Después de media hoja escrita he pensado coger el portátil y escribirlo en el blog. No sé, un impulso de esos que me dan. Tal vez no llegue a terminar esta entrada. Si lo hago no estoy seguro de que la vaya a publicar, sólo hay que ver lo poco que me está preocupando hacer una introducción de 20 líneas (según el borrador), y si finalmente la hago pública tampoco estoy seguro de que la persona a la que va dirigida la acabe leyendo. Sinceramente, no sé ni siquiera si quiero que la lea, pero bueno, creo es hora de empezar.
Nota: finalmente no haré pública la carta pero dejo la introducción, que me ha molado.
Sete The Last