¿Alguna vez se ha preguntado cómo se siente una hormiga en el centro de Wall Street? ¿Cuántas veces ha llegado el sol a su ocaso deseando que ésa fuese la última vez? ¿Qué se le pasa por la cabeza a un lobo cuando salta sobre un cordero que apenas sabe lo que es vivir?
Vivimos acomodados en un sofá, lejos de la nube de noticias sobre asesinatos, violaciones, y degeneraciones del ser humano; aislados de todo mal creyendo ser conscientes de que existe, pero en otra parte del mundo. Otros se encargarán de evitarlo. Otros tendrán la mala suerte de presenciarlo.
Levántate y vive el día a día orquestado por el circo de políticos y magnates que juegan al Risk con nuestras fronteras. Mañana saltarán a la palestra dos monigotes enfrentados por la conveniencia de cerrarlas o, por contra, eliminarlas. Mundo globalizado lo llaman. Mundo globalizado para el dinero y la mercancía, las personas tendrán que saltar vallas o agarrarse a los bajos de un camión.
En alguna parte del planeta un chimpancé sufre porque se le han caído los plátanos al vacío. Debajo le espera una manada de panteras a las que no les importa esperar para tan suculenta cita. Al chimpancé sólo le preocupa recuperar sus plátanos.
Levántate y vive el día a día orquestado por el circo de políticos y magnates que juegan al Risk con nuestras fronteras. Mañana saltarán a la palestra dos monigotes enfrentados por la conveniencia de cerrarlas o, por contra, eliminarlas. Mundo globalizado lo llaman. Mundo globalizado para el dinero y la mercancía, las personas tendrán que saltar vallas o agarrarse a los bajos de un camión.
En alguna parte del planeta un chimpancé sufre porque se le han caído los plátanos al vacío. Debajo le espera una manada de panteras a las que no les importa esperar para tan suculenta cita. Al chimpancé sólo le preocupa recuperar sus plátanos.