Reescribamos el futuro a medida que lo vamos convirtiendo en pasado. Hagámoslo juntos. Sin pensar en sueños que no significan nada, olvidando la distancia que desaparece en una hora de viaje, callando lo que pensamos para seguir siendo un par de libros cerrados que sólo se abren para odiarse mutuamente. Porque nada es perfecto, y nada dura para siempre, pero es demasiado tentador intentar que lo sea.
No hay comentarios:
Publicar un comentario