domingo, 16 de enero de 2011

Reflexiones III (16-01-2011)


No preguntes por qué pero hoy me he parado a pensar en las vueltas que ha dado mi vida en 2010. Siempre me han dicho que lo mejor para encontrar a la chica perfecta es simplemente esperarla, y sabía que era cierto pero estaba demasiado impaciente por dar con ella así que me obcecaba buscándola. Me pasé más de medio año probando con una, con otra y con otra, pero nada, ninguna tenía algo que las hiciera especiales. Y cuando ya me resignaba a acabar el año igual que todos los anteriores pasó: encontré ese algo. Hoy sigo sin saber explicar qué fue ni cómo supe que lo había encontrado, sólo sabía que ella lo tenía.
Siempre que conocemos a una chica que nos gusta mucho, o por lo menos eso me pasaba a mí, hablamos de ella como si fuera la chica definitiva. Desgraciadamente en mi caso era normal oir un "esta sí, esta es para mí" seguido de un "sé que lo he dicho con todas pero ahora es diferente, sé que es la definitiva". Nunca lo era xD
Sin embargo hubo algo que me llamó mucho la atención esta vez. Cuando le estaba hablando de ella a un amigo y le dije las 2 frases de antes, me contestó con un "Lo sé, con ella te pasa algo que no te pasa con las demás". Sigo sin saber a qué se refería, pero el caso es que él también la veía diferente. Lamentablemente pasaron cosas que cambiaron mucho la historia, cosas que me obligaban en cierto modo a censurarme cuando hablaba con ella, y estando así las cosas perdió eso que la hacía tan especial.
Ahí descubrí que ese algo del que hablaba no es sólo algo que me gustara de ella, sino algo que me gustaba de mí cuando estaba con ella (física o virtualmente).
Es paradójico que eso que cuesta tanto encontrar se pueda perder en tan poco tiempo, pero así fue. Y sorpresas de la vida, como no lo había encontrado nunca en 18 años resultó que en 2 meses lo iba a encontrar 2 veces.
Sí, sólo 2 semanas después me di cuenta de que esa chica que por alguna extraña razón llevaba queriendo conocer desde hace casi 3 meses también tenía ese algo, y fue lo peor que pude descubrir. Sabía muy poco de ella, pero según iba pasando el tiempo, según la iba conociendo un poco más, crecía la seguridad que tenía en que ella era especial y con ella sí podía funcionar. Pero no, y esta vez me dolió.
Con la primera chica tuve la suerte de que fue todo relativamente rápido y no tuve tiempo de "ilusionarme" con que pudiera haber algo serio, pero con la última sí. Para nada le estoy echando la culpa a ella, pero por una vez ví futuro en algo que ni siquiera existía, y me gustaba verlo. Sin embargo, ni tenía futuro ni tenía algo que la hiciera especial. Lo perdió en el mismo momento en que me di cuenta de que me mintió, con mejor o peor intención, pero me mintió.
Y así acabé el año, cansado de buscar un algo que nunca encontraba y que cuando lo hacía me daba más pena que gloria, recordando un beso que quizás no debería haber dado nunca, pensando en un sábado que quizás hubiera sido mejor quedarme en casa, y prometiéndome a mi mismo que este año no me complicaría la vida. Me he quedado ya sin armas para luchar en causas perdidas: lo que tenga que pasar pasará y lo que no, no.
Sete The Last

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